Sin duda alguna, Kwan Yin es
la más amada de las deidades del mundo chino. Su figura
ha trascendido las categorías religiosas. El atributo particular
de Kwan Yin es su misericordia, que la hace accesible
a todos. Se cree que rescatará a cualquiera que acuda a
ella en momentos de crisis. Su forma y atributos, son una llamada
al corazón, que hace despertar en todos los que la miran,sus cualidades.
Especial poder se le atribuye ante los
peligros producidos por el agua, los demonios, el fuego
o las armas. Comprende la naturaleza del temor y la angustia,
y responde a ellos con compasión. Diosa Madre al
fin, oye las oraciones de aquellos que desean tener descendencia.
Ella es todo amor y es la encarnación de la gracia
y la belleza, nacida con un rosario de cristal blanco
en su mano derecha y un loto en su izquierda. A través
de todo Oriente, hay altares dedicados a esta Madre misericordiosa,
así como templos, grutas, grandes monumentos y
estatuas. Es muy venerada porque sus favores son siempre
dispensados con generosidad y siempre socorre a quien
la recuerda.
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Su llama arde incesantemente
en los labios de sus devotos, quienes buscan su guía y apoyo
en todas las áreas de la vida. No en vano su nombre significa:
"Quién contempla el (suplicante) sonido del mundo".
Otra fórmula un poco más larga del nombre es: "Aquella
quien quiere, observa y oye el sonido del mundo".
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Como dice el Sutra
del Loto sobre Kwan Yin, Ella recurre a varios recursos
o medios, viajes por el mundo, llevando los seres a la salvación,
apareciendo frecuentemente en el cielo o sobre las olas,
para salvar a los que la llaman en situaciones de peligro,
o al lado de personas enfermas, sobre las que rocía
unas gotas de su agua. |
En muchas imágenes, se la representa llevando
las perlas de la iluminación, o la Cintamani, la joya que
colma todos los deseos. También aparece a menudo portando
una corriente de agua sanadora, el "Agua de la Vida",
que derrama de un pequeño envase. Con esa agua, los devotos
y todas las cosas vivientes, son bendecidas con paz física
y espiritual. Cuando se la representa llevando una gavilla de
arroz maduro o una taza con granos de arroz, es como símbolo
de su capacidad de generar fertilidad y sustento. Las representaciones
de Kwan Yin, a menudo van vinculadas a las del Dragón,
poderoso símbolo de espiritualidad, sabiduría, fuerza
y poderes divinos de transformación. Las imágenes
portando un loto blanco hacen referencia a su pureza. Algunos
símbolos se asocian característicamente con Kwan
Yin. Uno de ellos es la rama de sauce, con el que ella rocía
el néctar de la vida divina. El sauce es un antiguo símbolo
chamánico para la cultura China que lo vincula a la facultad
de comunicar con los mundos espirituales y también como
símbolo de la feminidad. También se representa con
una preciosa vasija simbolizando el néctar de la compasión
y la sabiduría que son distintivos de los bodhisattvas;
con una paloma, signo de fecundidad; con un libro o pergamino de
oraciones en su mano, representando el dharma (enseñanza)
de Budha o el Sutra (texto Budista) el cual se dice Miao Shan
tiene que recitar constantemente; y con un rosario adornando su
cuello con el cual ella invoca a los Budhas por su socorro.
Miao Shan
era una joven princesa que, desde muy pequeña, había
demostrado una gran fe y el deseo de convertirse en monja
budista. Su familia estaba en contra del deseo de Miao Shan,
ya que querían obligarla a casarse. La joven, como
los antiguos mártires, tuvo que soportar muchas humillaciones
y castigos por parte de sus padres, pero no renegó
en ningún momento de su fe y de su deseo de ser monja
budista. Consiguió refugiarse en un templo, donde
se quedó haciendo los trabajos más duros.
Su corazón era muy puro, y ella era muy dulce y agradable:
todos en el templo la querían, hasta los animales
que vivían allí. El padre, furioso, intentó
quemar el templo, pero Miao Shan apagó las llamas
con sus propias manos, sin herirse.
La cólera de su padre llegó hasta los extremos
más atroces cuando, después de haber intentado
inútilmente imponer por todos los medios su voluntad
a su hija, ordenó la muerte de Miao Shan. Tras su
muerte, y debido a la enorme bondad de su corazón,
fue transformada en una deidad, y comenzó su viaje
hacia el cielo. Estaba a punto de cruzar las puertas del
cielo, cuando oyó un lamento de dolor y sufrimiento
detrás de sí: era el llanto de los hombres
de la Tierra. Entonces pidió regresar a la tierra,
e hizo la promesa de permanecer aquí hasta que todas
las criaturas del mundo dejaran de sufrir. |
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Miao Shan fue la encarnación terrenal de Kwan Yin.
También hay representaciones de Kwan Yin curiosas como
la de 1.000 brazos y mil ojos o la de once cabezas. En sus manos
porta diferentes símbolos o adopta posiciones específicas
de índole ritual llamados Mudras. En las representaciones
de Kwan Yin con 1.000 brazos, se dice que cada mano representa
un mudra diferente que simboliza diferentes medios para salvar
a los seres sintientes.
La posición de Kwan Yin es única
en las Jerarquías Celestiales, está libre de orgullo
o deseo de venganza, poco dispuesta a castigar aún a aquellos
que lo tienen bien merecido. Aquellos que pueden sufrir horribles
destinos kármicos en otros sistemas, pueden obtener renovación
y purificación simplemente por implorar su gracia con total
y absoluta sinceridad. Se dice que incluso aquel que está
arrodillado ante la espada del verdugo, puede implorando con llanto
sentido a la Diosa, hacer que ella destroce la espada en pedazos.
Kwan Yin ha hecho voto de permanecer en este
plano (terrenal) y no entrar en los reinos celestiales hasta que
todas las demás entidades vivientes hayan completado su
proceso de iluminación y se liberen del ciclo de nacimiento,
muerte y renacimiento (samsara). Hay muchas leyendas que dan cuenta
de los milagros realizados por ella para socorrer a aquellos que
buscan su ayuda. Tales historias siempre realzan su compasión
para con todos los seres, su santidad, su iluminación,
su amor incondicional y su accesibilidad. Esa accesibilidad se
manifiesta también en su adoración y en la meditación
sobre ella, casi exenta de dogma o ritual. No es una deidad distante.
Ese estandar de simplicidad, amor y bondad es el que ha de impulsar
a sus devotos a ser más compasivos y amorosos. Un profundo
sentido de servicio a los seres sintientes seguirá naturalmente
a cualquier devoción a Kwan Yin. De esta forma de pensar
y actuar, deberá devenir inevitablemente un mundo mejor.
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De acuerdo
con una creencia popular de China, Kwan Yin vive en la isla
de Pu-tuo-shan (El mundo de Lapislazuli), donde está
el palacio sagrado de la diosa.
Kwan Yin, es la manifestación del principio femenino,
la Madre o matriz Cósmica, similar a otras figuras
de culturas y religiones de profunda raigambre histórica
como María en el Cristianismo; Isis en el Egipto
antiguo; Tara en el Budismo Tibetano; Shakti, Parvati, Sita
o Radha en el Hinduismo, etc. |
Cuando Kwan Yin es representada como "La honorable
del ropaje blanco", parece una virgen cristiana. También
la Tara tibetana es llamada "Pandaravasini"( vestida
de blanco). No nos debería extrañar que tanto orientales
como occidentales, manifestasen de manera similar los principios
de misericordia, amor incondicional y santidad.
Kwan Yin es una bodisatva, es decir, un ser
que ha trascendido la existencia fenoménica y que sin embargo
continua accesible a los seres para conducirles a la Libertad.
Ella encarna la Compasión y la Sabiduría en perfecta
unión, y se manifiesta como la actividad salvadora y protectora.
Kwan Yin es una bella joven, sin embargo, en otros
tiempos existió como un joven varón de nombre Avalokita
("el que contempla a los seres") en India, y Chenresi
en Tibet donde se considera el patrón y la deidad budista
más popular. Mientras habitó en esos paises como
el bodisatva celestial de la Gran Compasión, poseyó
nombre y forma masculina; pero en su emplazamiento posterior en
China, es cuando decidió transformarse, seguramente para
contribuir al cambio de polaridad planetario -en la nueva era
que comienza-, donde la mujer y los valores que representa, han
de pasar al primer plano y equilibrar la vida humana y terrena,
tras muchos milenios de dominio del aspecto masculino sobre la
conciencia colectiva.
Kwan Yin, más tarde viajó a Japón, Korea,
Vietnam, Thailandia, Singapur... y hoy dia a Occidente. Ya siempre
ha conservado desde entonces su identidad y forma femenina, siendo
conocida como Kwanon, Kwan Am y otros nombres en todos esos países
del budismo Mahayana.
Kwan Yin
nos lleva amablemente de su mano, como criaturas en crecimiento
y evolución. Ella ayuda a la fertilidad de todo tipo;
para concebir hijos deseados, para crear obras maravillosas,
para dar a luz al ser divino que es nuestra verdadera naturaleza...
Tan sólo confiarse en Ella, es igual a renacer en este mismo
instante en la Tierra Pura de la iluminación y el
amor. |
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No hay mejores votos para agradecerle su bondad
que ser amables con todos los seres, ser rayos de su Compasión
en acción. Sus ritos pueden ser tan simples como recordar
y cantar su nombre, invocarla con el mantra, inclinarse ante su
imagen o visualizarla como la esencia de nuestro propio corazón.
Kwan Yin salva siempre, y a todos. Tan sólo es preciso que
el momento haya llegado, que nuestra conciencia esté receptiva
a su melodía inspiradora que revela el camino de la liberación.
Si dirigimos nuestra mirada hacia Ella, hallaremos guía
y orientación, pues despertará nuestra intuición
directa de las cosas. Ella no está fuera de nosotros, habita
en nuestro corazón como el latido de vida, que siempre nos trae
vida, pues su energía es la del amor.
INVOCACIÓN A KWAN YIN
Amada Señora Kwan Yin, Madre de
Amor y de Misericordia, te pido que seas para nosotros ejemplo
vivo de compasión, perdón y entrega, y que nos ayudes
en el camino por la senda del amor.
Que tu corazón brille
siempre dentro de nosotros, cuando las nubes del temor y de la
duda no nos permitan ver el camino y seguirlo con paso firme.
Que tu corazón lleno de misericordia y de ternura, nos guíe
hasta comprender el amor de Dios.
Kwan Yin, tú que hiciste
la promesa del amor incondicional, asístenos y acompáñanos
hacia la paz, el amor y la iluminación.
¡Amén! ¡Gracias! ¡Amén!